Gracias a la falta de privacidad de la época en que vivimos y por haber visto las fotos de mi vieja en su Facebook de su viaje a Mar de las Pampas, me ligué una visita gratarola a la Costa, tras sacar a relucir mis habilidades moishes de garronear vacaciones. Allí vamos!
Me compré mi pasaje en 10 minutos y desfilé por toda la capital federal en busca de una malla que quedara bien en mi crecido trasero, producto de darle a los postres duro y parejo. Si hay algo que tengo es autocrítica.
Acostumbrada a la burguesía, había tomado la única decisión razonable: ir en taxi hacia la Terminal por $ 25 aprox. Pero por consejo de Don Kasalsky realicé viaje en bondi por la módica suma de $ 1,25.- Pese a no ser moishe, mi compañero de trabajo ahorra dineritos. Gracias, (semi) paisano!
Mala semana la mía: los piqueteros de turno decidieron cortar las calles de la estación de ómnibus así que me tuve que bajar a 5 cuadras de la Terminal. Gracias a eso, pude "disfrutar" del siguiente paisaje: lindos puestitos de venta ambulante con variados productos: zapatillas Naik, calzones, bombachas, lentes de sol, billeteras, bolsos, valijas y merca para todos los gustos y morochos con caras de mafiosos ¡totalmente en cueros! Muchachos de Senegal vendiendo anillos dorados truchos y cadenitas de todos los colores y tamaños. Señora panzona peleaba con muchacho Senegalense a los gritos despavoridos y como no podía ser de otra manera, hice uso y abuso de mi pequeña contextura física y salí disparando hacia la otra punta. Cagona. Sí, ¿y qué? Quise sacar una foto para mis lectores, pero temí que me amputaran la mano con la cámara, así que se las debo.
Llegué temprano a Retiro y me dediqué a esperar, sosteniendo mi mochila como si fuera mi bebé recién nacido. Sentado a mi lado divisé señor sospechoso con anteojos oscuros, olor a chivo y zapatos náuticos marrones con medias de toalla en pleno verano. Tuve miedo de que me secuestrara así que envié a mi madre el siguiente mensaje de texto: "Voy con jean azul, remera turquesa, sandalias con tiritas marrones y mochila roja con negro, por si me secuestran. JAMSE" y me toqué la teta izquierda, como corresponde. Mi madre, super contenedora, ni me respondió. Gracias vieja por la onda!
Me apeeé en el bondi de 2 pisos pero en la planta baja, pensando "si el bondi choca o vuelca, los de arriba se hacen torta primero". ¡Tengo que estar en todo! El baño estaba justo frente a mí. ¡Qué suerte! (ironía)
Me había preocupado la cena porque estoy en actitud gorda chancha morfona así que consulté con la Autoridad Superior: Madre.
- ¿Qué onda la cena? - le había preguntado antes de viajar.
- Ay, es genial, andá tranquila que te dan unos sanguchitos re ricos - eso dijo.
Pero yo soy una jodida desconfiada y me compré mis propios sandwiches. Al dirigirme a mi asiento observé una cajita de cartón. Era la cena del bondi: 2 barritas de cereales - que aborresco - un chocolate con relleno crocante, una bolsita de maní japonés (símil comida para perros) y dos caramelos de dulce de leche. Menos mal que siempre tengo un Plan B.
Salimos de la Terminal de Ómnibus y pasamos al ladito de la Villa (foto). Me cagué.
Me había prometido a mí misma tomar poco líquido para evitar ir al bañopúblicoambulanteconolorameoyotrascosas, pero a la media hora del viaje me clavé un alfajor de maizena y se me apalomó la boca. Media botellita de agua y directo al baño. ¡Mierda! Hice flexiones sobre el inodoro porque ¡bajo ningún punto de vista mi traserito tocaría ese inodoro! Y justo el ómnibus pasó por un bache lareput&*^%$#@$%^&!!! Pero igual, Ossssoooooooo... ¡¡no toquéeee, lero lero!!
Entrada la noche le dí a mis sandwiches con orgullo mientras todos los otros infelices se cagaban de tristeza con sus barritas de cereales rococó.
Al llegar, me esperaban con un asadito... qué buena vida! Fuimos a comprar postre pero Freddo ya estaba cerrando y los vendedores no quisieron vendernos porque ya habían cerrado la caja. Yo hubiera hecho la gran te vendo un kilo pero no te doy ticket y me quedo con la plata. ¡Qué pibes giles y con poca calle! Luego fuimos a Havanna a buscar cosas dulces y lo mismo: cerraban... pero yo soy-en-can-ta-do-ra y mis clases de teatro devolvieron su inversión: pegué mi rostro a la ventana vidriada y las palmas de mis manos con sus dedos extendidos al costado de mi cara, mientras gritaba: "¡TORTAAAAAAAAA! ¡TORTAAAAAA!". Lo repetí como 7 veces... Parecía un zombie come-cerebros. Los vendedores empezaron a reír y abrieron sus puertas de par en par. Sentí que las puertas del Cielo se abrían ante mí (lo dije: estoy una gorda morfona y la idea de darle al chocolate es mi equivalente al Nirvana). Luego de la compra, posé para la foto para mis seguidores y los vendedores me sacaron una también. Luego comimos Havannets y galletitas de limón ¡ñam, ñam!
Las cabañas donde estábamos no eran muy copadas pero sí los alrededores: mucho bosque, mucho verde, mucho árbol y plantas por doquier. Parecíamos estar viviendo en plena selva. Maravilloso. Al día siguiente nos mudamos al Apart Hotel & Spa Careyes. ¡¡Eso sí que es un hotel!! ¡Espectacular, cucú! Pile climatizada al aire libre... cabañas equipadas con tutti, te llevan la comidita a la pile... Al rato de llegar me mandé dos burritos... ¿Para qué va una de vacaciones si no es para morfar? ¡La pileta y el mar son secundarios!
Al día siguiente visitamos el Spa: masaje descontracturante + sauna húmedo + sauna seco + jacuzzi. En el sauna húmedo, incursionamos en los llamados "pedos de espalda": mi mamá descubrió que su espalda hacía ruido de sopapa con el piso mojado y aprovechando que estábamos solas los repetía cual niña de 5 años. Son esos pequeños momentos que generan recuerdos hermosos, ¿no? Me puse cursi, perdón.
Como broche de oro, me ragalé un masaje y otro a mi vieja. La sala blanca inmaculada olía a rosas y en el medio, allí estaba la camilla lo suficientemente ancha como para alojar mis carnes fofas. En un agujero introduje mi cabeza y me entregué a los placeres mundanos. Y fui burguesa. La música de The Beatles con grititos sapucai, instrumentos de viento y zapateo americano me hicieron sentir que estaba en Salta siendo amasada por indígenas autóctonos. Faltaba la empanada salteña como despedida y hubiera sido EL masaje. ¿Gorda yo?
La cena comunitaria me sorprendió con una imagen alojada allí en el espacio más recóndito de mi cerebro: mi mamá cocinando. Allá lejos y hace tiempo, cuando yo tenía 15 años (hoy casi por cumplir los 35) mi mamá cocinó por última vez. Y en este viaje los cornalitos pescados por Quiquín se convirteron en la oda culinaria de mi Madre. Le sacamos fotos y la felicitamos como si hubiera sido ella la compositora de la Sinfonía Nro 9 de Ludwig van Beethoven.
Llegó la hora de irnos y mi mamá quería que nos ayudaran a bajar las valijas. Levantó el tubo y marcó el 0 en el teclado de la alarma de la cabaña. Y me miró con ojos de pez inteligente...
Novedades de la Ciudad de Buenos Aires, aventuras viajeras, anécdotas inverosímiles, pensamientos ridículos, humor, reflexiones, cosas del día-de la vida.
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miércoles, 14 de marzo de 2012
domingo, 24 de enero de 2010
Reporte de Viaje: Crucero por Brasil y Punta del Este (2 de 2)
Comenzando con algunas notas de color ilustrativas de la vida a bordo, nos encontrábamos frecuentemente con mensajes por altoparlante de la Directora del crucero, una mujer de cincuenta largos (yo opino que alrededor de 62 abriles) diciendo cosas como: "les mando 2 besos: mua, mua". Sos o te hacés? Si, cual directora de jardín de infantes. O también decía: "jueguen al bingo, porque el que no acierta... JA, JA, JA (lo decia como una bruja de cuentos infantiles), no gana". Y también tenía esta otra forma original de comenzar un aviso por altoparlante: "Miaaau!" En fin, una verdadera pelotuda de colección.
En el barco había mucha tripulación de diversos países: Indonesia, Honduras, Italia, España, Argentina y no me acuerdo más pero había de otros.
Una vez que descubrimos que en la cena podíamos pedir todos los platos que queríamos, nos desubicábamos comiendo hasta el propio menú. Conrado llego a pedir 7 platos juntos y en ocasiones hemos cenado 2 veces la misma noche para luego salir a cubierta a ver la navegación y la estela de espuma que dejaba el barco en su camino por el... mar? océano?
Las excursiones eran MUY temprano y terminábamos todos planchados de tanto ajetreo. Si, la vida a bordo es agotadora... Jajjjajaaa!
Continuando con el programa diario:
Martes: Buzios. Llegamos por la mañana y fuimos en mini van a la Playa Joao Fernandez. Sobre el agua cristalina vimos pececitos que rodeaban nuestros pies y unos nos mordieron con sus mini dientitos filosos! Comimos una crepe en el famoso Chez Michou y para rematarla le di a un súper churro relleno de dulce de leche TIBIO. Pileta, jacuzzi y a descansar.
Miércoles: Rio de Janeiro. Excursión al Corcovado, una de las 7 maravillas del mundo moderno. 700 msnm. El Cristo tiene 38 m de altura y fue creado arriba mismo del morro. Paseamos por Ipanema y Copacabana. Fin de la excursión. Siesta total, cena y Fiesta White para despedir Rio en la pileta con show de baile y malabaristas.
Jueves: Ilha Bela (La Isla Bella). Mi excursión a la Isla Bella fue un verdadero curro. Arena y agua como la de mar del plata (sin olas) que no tendría nada de malo si no me hubieran prometido agua azul y arena blanca. Pero en fin...
Por la noche, a Bettina le corrieron las bebidas y ya no se pudo afanar nada más. (No les dije que Bettina es ABOGADA. Chorra y abogada eh! In-te-re-san-te, no? Una idola).
Viernes: navegación. Teatro con dos muchachos fornidos y musculosos haciendo pruebas de fuerza levantando uno al otro sólo son las manos.
Luego una pareja nos obnubiló con un rato de baile aéreo y posturas bellísimas. Realmente sublime.
Finalmente Guillermo Guido arruinando canciones italianas con otra cantante pechugona que afinaba como los dioses. Para la cena de gala me puse un vestido rojo y salí a conquistar el mundo. Esssssssssssa!!!! Bueno, ok, no conquisté nada pero salí con todo mi encanto a disfrutar de la fiestonga. Luego subimos todos a cubierta a seguir comiendo y vimos al planeta Júpiter en el cielo (?!) (N de la R: leyendo este reporte un par de años después, no sé de qué hablo. Estaría fumada?)
Me estaba por ir a dormir a las 2 am cuando quise ir a chusmear a la disco. Me enganché viendo cómo una treintañera le histeriqueaba a un muchiachio, meneándole el trasero, levantándose la falda de su vestido durante su baile sensual y haciéndole Osssssssoooo cuando él quería besarla. Hice seguimiento espía del gatienzo y su pretendiente, hasta que largo rato después el muchacho le robó un beso en el balcón, luego de varios intentos infructuosos. Una típica histérica que le da mala fama a nuestro género. Estoy segura que esa noche hubo transacción y con retribución masculina de compra de fotos del crucero que costaban la bicoca de usd 20 cada una (y había como 25 de cada pasajero). En criollo y acaso no se entendió, quiero decir que seguro esa noche el barco se movió tanto porque esos dos se revolcaron en un camarote y él le garpó los servicios otorgados comprándole a la chica alguna que otra foto del crucero donde ella aparecía.
Sábado: Punta del Este. Fuimos a dar una vuelta por el Conrad y por la Avenida Gorlero. Luego de un sabroso helado puntadelezco, paseamos por el puerto y el cansancio nos venció por completo y regresamos al barco. Mis pies no me permitieron mas joda así que me quedé descansando en mi camarote. El show de la noche ofreció The Best Of... que pese a la prohibición anunciada durante 9 días filmé y fotografié para deleite futuro. Especialmente filmé a los muchachos bonitos y raviolones. Perdón, me babeé.
Por la noche los chicos me cuentan que 'compraron' las fotos del mismo modo que Bettina 'compraba' las bebidas. Para no ser menos, yo intenté hacerlo solapadamente pero en cada intentona me tentaba de la risa y de miedo que me atrapara la fotógrafa que andaba controlando a los chorros del barco, todos argentinos, claro. Debo aceptar que con los años he perdido la valentía, el desparpajo y la caradurez y me he convertido en una adulta más con temor al papelón. Mi compañero de mesa, Sergio, aún tiene todo eso (cojones especialmente) y me robó mis 4 fotos de la noche de gala donde salgo divain, divain. Ka-chingggggg! 80 dólares de fotos... Genios Sergio y Silvana por hacer carpa!
martes, 19 de enero de 2010
Reporte de Viaje: Crucero por Brasil y Punta del Este (1 de 2)
Reportando do Brasil, paso a contarles acerca de la primera mitad del viaje en Crucero por Brasil y Punta del Este. Sori, gordi.
Para no desaprovechar ni un segundo de este crucerito en el que me emprendí Solari Yrigoyen, introduje rápidamente mi cuerpecito excedido de peso en la pileta ubicada en cubierta, que paradójicamente es des-cubierta. Para mi sorpresa, el agua de la pile es salada.
Numerosos los escupitajos que vi salir de boca de otros pasajeros ante la sorpresa general de la pile con sal. Una de muchas otras sorpresas de este crucero.
Esa primera noche me esperaría un primer encuentro con mi grupo de solteros, solitarios y con dignidad (lo digo por mí, claro). Una señorona de unos 60 años conversaba coloridamente con el coordinador del grupo. Más personas se acercaban! Qué bueno! Siiii!!! Bueno, no.
Solteros, solitarios y algunos gatienzos sin dignidad en busca de billetera masculina abultada y otras septuagenarias con demasiado colorete en sus mejillas. "Bueno, esto va a pasar". Allá apartados en una mesa vislumbro 3 personas de mi edad. Y yo sentada con las vejetas. No daba para cambiarse de mesa. Dado que el coordinador del encuentro no coordinaba el encuentro, me dirigí al teatro a ver mi primer show, previo esquivo de patético y doloroso intento de levante por parte de señor entrado en años (más de 60 y no bien llevados). "No sos mi target", le dije en otras palabras. Si hubiera sido Sean Connery le daba sin dudarlo.
Por la noche, teatro: baile brasilero, china malabarista, tango aéreo de vistosos trajes y cortinados rojo y negro. Muy bien!!! Clap, clap, clap.
Luego... Clase de salsa! Si! No sólo me limité a mirar, como siempre hago, sino que también bailé! OOhhhh!!! Ok, lo confieso: me costó mucho coordinar "izquierda adelante, derecha atrás, movimiento de cadera, aplauso adelante, bracitos atrás". Too much y yo vengo de una familia sin gracia bailarina y con 10% de facultad de coordinación.
Mi mesa de cena me encontró con los 3 chicos de mi edad que había visto en el cocktail de solterones (Bettina, Conrado y Walter), otra pareja joven, otro soltero cincuentón y... el viejo que me quiso levantar y que desubicadamente me robó un beso en un pasillo... En la mejilla, eh!!! (El viejo baboso se ve claramente en esta foto, obvio que es el primero de la izquieda).
Sábado: desayuno salvaje. 9:29 am cerraron las puertas del desayuno asistido por mozos. Alternativa restante: desayuno bufette con largas filas para tomar café (o jugo de paraguas) salido de termos comunitarios... A mi vieja le hubiera dado un soponcio y habría abandonado el crucero ipso facto. Nos esperaban medialunas de sospechosa consistencia y sabor y toda clase de alimentos típicos de la obesidad norteamericana: huevos revueltos, panceta, salchichitas, etc.
Le di a los huevos con panceta. La judeidad aún no caló en mi. Soy una judía lamentable. A falta de mesa bajo techo, "Contra Viento y Marea" desayuné en cubierta (a cielo abierto) y con la voladura de mis chapas al viento.
Nublado y con lluvia, aún así mis amigas septuagenarias no me llamaban tanto la atención como compañía así que me fui a dormir de nuevo. La noche de gala nos encontró sacándonos fotos con el capitán del barco. Las fotos que costaban usd 20 me reencontraron con mi religión e identidad judaica.
Nublado y con lluvia, aún así mis amigas septuagenarias no me llamaban tanto la atención como compañía así que me fui a dormir de nuevo. La noche de gala nos encontró sacándonos fotos con el capitán del barco. Las fotos que costaban usd 20 me reencontraron con mi religión e identidad judaica.
Por la noche en la cena Bettina se afana bebidas.
Domingo: lluvia. Tarde en cubierta con los chicos. Por la noche, truco grupal en el que nos ganaron vilmente. El show del Teatro me encontró babeándome viendo a los muchachos y sus tablas de planchar y ravioles marcados en sus deliciosos abdómenes. Un show aéreo al mejor estilo Fuerza Bruta. Lo primero verdaderamente "rico" del crucero =D
Por la noche en la cena Bettina vuelve a afanar bebidas.
Breve y suave vaivén del barco invitó a algunos pasajeros a una interesante descompostura caracterizada por pálidos rostros y andar dudoso.
Lunes: excursión Ilha Grande: viaje en escuna a Laguna azul. La importante vianda que nos envío el crucero constó de sánguche de salchichón (sí, así de grassamente escrito)... Snorkeleando entre 2 islas de corales coloridos y agua cristalina, observé peces plateados, y negros con rayas amarillas. Ya en la Playa Yaparish (o algo así), le entré a un imponente plato de langostinos al ajillo (camarao alho olho) en el restó Recanto da Praia. Los pelé uno por uno con las manos, como si estuviera comiendo cangrejo. De vuelta al crucero, me metí en la pile y jacuzzi y luego lagarteé en cubierta.
lunes, 1 de junio de 2009
Reporte de Viaje: Madrid
El día que viajé en avión, fue el mismo día que se cayó el Airbus de Rio de Janeiro. Yo estaba sentada en el avión y como cada vez que vuelo, pensé que se iba a caer. Me hice "jamse" tocándome la teta izquierda, como siempre, y me agarré fuerte de los apoyabrazos y apretujé los dientes. De puro masoquista miraba por la ventanilla en algunos momentos. Siempre pienso que si no leo los papeles del avión (instrucciones de salvavidas y muchos etcéteras), el avión se va a caer. Así que una vez más, me los leí de cabo a rabo. Sí. Gracias a eso, el avión no se cayó.
Ese día llovía mucho en Roma y arriba del avión nos hicieron esperar 2 horas porque de las 3 pistas que había, sólo se podía despegar en una porque las otras dos no estaban abiertas por el mal tiempo. No entendí eso, pero bue. Nuestro avión estaba en el orden 11 para volar.
Despegamos con lluvia, aterrizamos con 39° en Madrid. Esto ya me perfila mal, considerando la mala onda que tengo estos días, luego de mi tour trunco en Italia (ver post Reporte de Viaje: Roma).
Curiosidades de Madrid:
- En el aeropuerto, hay salas de puertas vidriadas para exclusivo uso de la fumatta, con una especie de chupa-aire en el centro con forma cónica y tan grande como una columna, del piso al techo.
- La numeración de las calles de Madrid no va de 100 en 100, sino que solamente tienen numerito los bloques. Es decir, si un edificio tiene 5 locales, entonces hay un sólo numero para la propiedad entera. O sea, que Gran Avenida 15 está en una cuadra, y Gran Avenida 50 puede estar a cinco cuadras de ahí.
- La baranda a chivo es igual en un subte argentino que en un subte madrileño.
Luego de mi llegada a Madrid, la búsqueda de hospedaje fue interesante (bastante difícil, digamos). Recuerden que nada de esto estaba planeado en mi viaje pues abandoné el tour en el que iba, así que improvisé como pude. Los hoteles son impagables, los hostales son más accesibles pero caros igual. Visité 8 hostales (Obse yo? ) hasta que finalmente conseguí cama por dos días. Me quedaba 6... Los hostales son ruidosos, dan a una especie de pulmón de edificio pero lleno de departamentos con cero acústica, por decirlo de algun modo. Las primeras dos noches me quedé en un hostal muy lindo, atendido por sus dueños, una pareja mayor divina, más que limpio, excelentemente ubicado peeeeero... (siempre hay un pero) ruidoso hasta la puta madre. Escuchaba todas las conversaciones de la gente, créanme que hablaban a los gritos. Más que españoles, parecían italianos. Acepto que soy una histérica para dormir, pero esto ya era demasiado.
Al día siguiente boludeé por ahí. Me conecté a internet por 1 euro la hora (en Roma costaba 5 euros la hora), almorcé, dormí siestita. Y volví a comer. Comer, comer, comer, comer.
La mañana siguiente me tuve que mudar así que hice mis maletitas de nuevo y me mudé a otro hostal, por 4 noches más hasta que me tocara irme a París. El hostal estaba bien, demasiada pendejada para mi gusto y mismo tema ruidoso que el hostal anterior. Me pusieron en una habitación que daba a un edificio, también, con un tipo (o tipa, nunca lo supe) que tocaba el oboe!!! Exceleeeeeeeeeeenteeeeeee! A mí me pasan todassss!!!!
Los primeros minutos del oboe, simpático. Después le quería tirar la zapatilla por la ventana. "¿Me cambian, please?" Me conformé con otra habitación con los ruidos habituales. Me clavaba una pastilla para dormir cada noche y ni me enteraba. Chau problema. Aguanten los psicotrópicos!
Al día siguiente, luego de caminar por allí, me encontré con Ariel (mi ex, con quien no hablaba hacía 7 años). Me llevó a la Puerta del Sol, a la Plaza Mayor donde había una señora bailando Flamenco, Olé! y luego me invitó a comer tapas y cerveza (sin alcohol).
Más tarde fuimos a cenar a un bodegón típico una tortilla eshpañola. La más rica que comí en mi vida (Quiquín: la tuya le pega en el palo... Seguí practicando). Caminamos por la noche madrileña y terminamos en el Palacio Real, tirándonos en el pasto.
- La c... de tu madre! - dice Ariel. Fino, muy fino.
Él que no me decía ni "boluda" cuando salíamos. Sos un guarango, Arielito! De pronto, lo veo levantarse torpemente. Lo miro como diciendo: "sos pelotudo, o te hacés?" A los dos segundos yo misma salgo disparada. Los rociadores del parque se activaron y no digo que nos empapamos, pero nos mojamos de lo lindo. Salimos con los pies descalzos y yo con mis zapatitos guillermina en una mano. Linda anécdota. Me hace sonreir cada vez que la cuento. Fin de la nochie.
Al día siguiente hice un city tour llamado "drop on, drop off". Por 17 euros podés pasarte el día en el bondi (justo para mí, que no había tenido suficiente con bondis en Roma) y bajarte en cada parada, espacios turísticos por excelencia, volver a subirte y así todo el día. Bue, me bajé en dos lugares. Je. Quiero aclarar que me subí en el techo, a las 2 de la tarde de un día con 39° de temperatura. Excelente mi idea. No me insolé porque a los 5 minutos me fui abajo, a ver el city tour desde la ventanilla del bondi!!!!!!!!!!! Yo no soy más pelotuda porque no hago curso de capacitación... Ustedes se habrían quedado a recorrer la ciudad detrás de un vidrio? No Señor!
Al día siguiente hice mi propio city tour: visité el Palacio Real, la Catedral de Almúdena que es la que visita la Reina para rezar, los Jardines de Sabatini, el Teatro Real, la Plaza de Oriente, la Plaza Isabel II, la calle del Arenal (especie de choppin), la Puerta del Sol (km 0 de toda España), la calle de Alcalá, el Paseo del Prado y el Museo del Prado donde vi cuadros de Goya, Rembrandt y otros. Muy interesante.
Por la noche, Ariel quiso reivindicarse con el pollo al champignon que me hizo 7 años atrás cuando salíamos (terminó metiendo un pollo en el agua, hervido, con crema acuosa y champis flotando). Cocinó en su casa ravioles de hongos con salsa de hongos. Muy rico. Recordamos viejos tiempos. Nos puteamos un poco, se cabreó unas cuantas veces y luego se desenojó. Comentamos lo pelotudos que éramos hace 7 años e intentamos convencernos que hoy ya no somos los mismos de antes. Claro que no.
Pasé la mañana caminando por los mismos lugares del día anterior. Desayuné en la Plaza Mayor, compré algunos regalitos y me volví al hotel a las 4 de la tarde, esperando que se hicieran las 7 para volverme a casa. Y me volví a mi casa, mi cama, mi silencio, mis cosas, mi almohada.
miércoles, 27 de mayo de 2009
Reporte de Viaje: Roma
Viendo los ojitos de carnero degollado de mi sobri, me despedí desde el taxi, rumbo a Ezeiza. Tras 3 casi choques en la autopista, me dirigí con mi mascarilla anti-gripe H1N1 (más conocida como "Gripe Porcina") hacia el aeropuerto para ver las caras de asombro de las personas en el aeropuerto que me miraban como si fuera un Alien. Obviamente, me quité la mascarilla.
Me clavé un McDonalds mientras esperaba que mi avión saliera, sin saber que había sido una excelente decisión pues una vez arriba del avión nos hicieron esperar 1 hora y media porque tenía una goma pinchada (?!) Aguante Aerolíneas Argentinas, carajo! Nos dieron de cenar a la 01:00 am. Putos.
El viaje duró 13 horas y para buscar las valijas en Roma nos subieron a un trencito manejado por... nadie! Automático. Así es Uropa, vio? Lo primero que vi fue un soberano edificio de tamaño significativísimo con las letras EMPORIO ARMANI. "Amo Europa", dije. Ilusa. Ilusa total. No me pude comprar ni una chabomba.
Llegada al hotel, todo lo que quería era dormir y la luminosidad de mi cuarto-dos-ambientes no me lo permitía. Con ahínco busqué la tira de la persiana a ambos costados de la ventana, como en mi casa (había persiana, sí). No tuve éxito. A punto de darme por vencida, observo una tecla de luz que simplemente por curiosidad apreté. Sí, la persiana con motorcito se bajó!!!!! Somo re pajuerano, somo! La subí y la bajé, la subí y la bajé. Ji ji ji... y dormí.
Por la tarde me tomé un bondi y me metí en el Metro para aparecer de pronto frente al Coliseo. Espectaculaaaaaaaaaarrrrr!!!!! Imponente, posta, muy posta. Puesteritos con porquerías por doquier. Regateo por aquí, regateo por allá. Me fui con las manos vacías: todo por encima de los 15 euros (1 euro = 5 argentinos, ustedes entenderán el amarroque). Me paseé por el Coliseo donde me crucé con 2 muchiachios disfrazados de Gladiadores a los que les saqué una foto. Tras pedir "¿me puedo sacar una foto con ustedes?" (hablaban muchos idiomas), me dijeron:
- Tresh fotosh por shinco eurosh.
- ¿En serio? - pregunté
- No, shi eshtamosh jugando aquí!
Encima de chorros (25 mangos por 3 fotos con disfrazados) una onda del orto.
Luego visité el Foro Romano (ruinas que estaban ocultas bajo la tierra): el Senado, el Arco de Septimio Severo, el de Constatino (Templo de Venus), todo muy hermoso e increíble.
Curiosidades de Italia:
- El boleto de bondi o metro se compra en la calle, en los hoteles, kioskos, etc. y por 1 euro podés viajar 75 minutos. ¿Tu viaje es más largo? Tenés que pagar más. O sea, no podés subir al bondi, bajar y mirar vidrieras y luego retomar el viaje, captás?
- El botón del inodoro (y esto ocurre en España también) es doble: un botón es para la pichona, cae poca agua. Otro botón es para la cacona, cae más agua. Europa ahorra agua, hay carteles y campañas por todos lados. Aguante la Onda Verde! Cuac!
Al día siguiente comenzó el tour. 7 am arriba de la cama! Nuestro camino hacia la parte antigua de Roma, que yo había visitado sola el día anterior, incluyó una pasada desde el bondi por el Coliseo. Situación turistas sacando fotos con desesperación desde el colectivo tras el reflejo de la ventanilla de vidrio!!!!! Patéticooooooo! Luego, de pasada, por la entrada del foro romano, no vieron nada. Afortunada yo, que me fui un día antes y recorrí a pata 5 horas.
Vimos la Muralla Romana, desde el bondi. El circo romano, desde el bondi. El teatro, desde el bondi. El Capitolio, desde el bondi. El Altar a la Patria, desde el bondi. Entienden, no? Pagar 5 lucas verdes para ver la vida desde un bondi?? Qué tour de fucking mierdaaaaaaa!
Vimos la Muralla Romana, desde el bondi. El circo romano, desde el bondi. El teatro, desde el bondi. El Capitolio, desde el bondi. El Altar a la Patria, desde el bondi. Entienden, no? Pagar 5 lucas verdes para ver la vida desde un bondi?? Qué tour de fucking mierdaaaaaaa!
Luego de esta experiencia desde el bondi con la impresionante ciudad de Roma, continuamos nuestro viaje hacia el Vaticano, pasando por el río Tíver. Hice algunas comprillas y nos dirigimos hacia la Plaza San Pedro, donde está ubicado el edificio principal del Vaticano, y por detrás la Capilla Sixtina. Vimos la ventanita por donde el Papa se asoma a saludar todos los Domingos a las 12 del mediodía. Estaba la luz encendida. Sacamos fotitos, esta vez desde afuera. Oooooooh!
Anécdota del Vaticano:
El Papa no sé cuánto le dijo a Michelangel que pinte una pared y el techo de la Capilla Sixtina. Micky le dijo: "Papa, yo no pinto, yo hago estatuas". El Papa le respondió: "No te lo estoy pidiendo". Ok, Micky pintó tutto utilizando lapizlázuli (piedra preciosa de color azul) que se choreaban de Chile pero que el Papa pagaba a muy alto precio. Con lo cual el Papa le envío una nota: "Michelangel, cortála con el lapizlázuli que me cuesta un huevo y medio". A lo que Micky le respondió: "Lamento lo que me menciona acerca del alto costo del lapizlázuli. Sin embargo, el cielo es color lapizlázuli. Saludos". O sea, chupámela. Actitud muy cristiana, parece.
Otra Anécdota del Vaticano:
Quienes saben de qué se trata el mural de la Capilla Sixtina, sabrán que es de personalidades de la época, el cielo y la tierra. Algunos personajes están pintados en el cielo por sus características bondadosas, y otros en el infierno. Michelangelo mismo se pintó en el lado del infierno como una manera de demostrar que él no era ningún santo y que en una palabra, se mandaba cagadas, digamos. Al Papa le gustó mucho pero al Cardenal no, y se lo hizo saber. Michelangelo le respondió pintando al Cardenal del lado del Infierno y con orejas de burro. Turrito.
Enojadísimo, el Cardenal le pidió al Papa que mandara a borrar todo el Mural, a lo que el Papa le respondió: "Escúchame bien, porque yo tengo todo el poder en el cielo y en la tierra. En el infierno, no puedo hacer nada". Cuac!
Enojadísimo, el Cardenal le pidió al Papa que mandara a borrar todo el Mural, a lo que el Papa le respondió: "Escúchame bien, porque yo tengo todo el poder en el cielo y en la tierra. En el infierno, no puedo hacer nada". Cuac!
Nos pasemos por los museos del Vaticano, vimos a un Papa muerto enceRado (con cera, digamos) y enceRRado en una vitrina, pasamos por la Puerta Santa que se abre solamente cada 25 años en lo que se llama Jubileo. Vimos la escalinata por la cual bajaron a Juan Pablo II fallecido hacia su destino final, pasamos por su "tumba".
Luego de 5 horas de caminar sin respido, quedé destruida y... me fui a dormir.
Día siguiente: 4.30 am, arriba de la cama! Copado. Nos dieron un desayuno pedorro en una bolsita y nos subieron a un bondi sin asiento reclinable durante 3 horas. Llegamos a las 7.30 am y ooootro desayuno pedorro. Barco de una hora, me dormí en el sopi boca abajo. Metéte el asiento que no reclina en el culo.
Visitamos la antigua ciudad de Pompeya, destruida por las cenizas de la erupción del Volcán Vesubio. In-cre-í-ble!
Ooooootra vez al bondi, una hora. Llegamos a la Isla de Capri. Ooooootro viajecito de 30 minutos por el agua que rodea la Isla, vimos la gruta azul. Muy lindo. Ooooooootro bondi de 40 minutos hacia Ana de Capri, la zona más linda de la Isla. Almuerzo pedorro (de verdad, no exagero, nos daban la comida por la mitad, se quedaron sin guarniciones y nos daban el plato pelado habiendo pagado la excursión 150 euros, comprenden?) sólo 15 minutos libres para recorrer esta hermosa isla, y oooooootro bondi de 1 hora, más barco de 1 hora, más bondi de 4 horas. Llegamos 22.30 hs al hotel. (Creo que la foto de Isla de Capri me la bajé de internet porque estaba tan maravillada por la Isla, que me olvidé de sacarle foto desde lejos)
Tras el nivel de cansancio y horas que observo pasamos arriba del bondi, decido abandonar el tour y me voy rumbo a Madrid.
miércoles, 17 de octubre de 2007
Reporte de Viaje SalJujeño
Sábado 10/10: Arribamos a la ciudad de Salta donde nos recibió un morocho encantador, de pocas palabras él, en un minitaxi donde apenas entrábamos los 5. El Hostel bastante humilde y húmedo, las habitaciones simples. Dejamos los petates y nos dirigimos el centro de la ciudad. Plaza 9 de Julio, farolitos, la Iglesia impoTente (como diría un compañerito). Garuaba finito y eso hacía la vista más nostálgica. Visitamos el Museo de Arqueología de Alta Montaña donde además de los utensilios, telas, ropas y demás cosillas de miles de chiquicientos años, vimos a los llamados Niños del Llullaillaco. Según nos informaron, encontraron tres niños incas en 1999, congelados en la cima del volcán Llullaillaco, a 6.700 mts. de altura. Y suponen que vivieron hace 500 años, en pleno apogeo del imperio inca y antes de la llegada de los españoles. Un cacho de cultura, por favor! Pudimos ver 2 momias de esos 3 niños, que eran sacrificados por sus familiares en agradecimiento a los Dioses por los alimentos que recibían de la Naturaleza. Parece que a los borreguitos los llevaban a la cima de la montaña y les explicaban que se irían con sus antepasados. Les daban algo de morfi para su estadía en un pozo prolijamente cavado, les hacían hermosas criaturitas tamaño mini y los ponían en pedo para que hicieran su viaje hacia la eternidad con una linda mamúa (100% verdad!!). Se trata de niñitos de entre 5 y 7 años. Yo me pregunto qué sentirían cuando se les pasara la borrachera y se encontraran solos en el mundo... Las momiecitas están tan perfectamente conservadas que se puede observar las trencitas que llevaban en el pelo, los pliegues de su piel, las alpargatas, el ropaje, las manitas... impresionante!
Domingo 7/10: Nuestro desayuno en el Hostel Quara nos sorprendió con... UNA galleta marinera de esas que tienen gusto a nada, color blanca, sin sal y con muchos puntitos y UNA medialuna de manteca por persona. Todo pelado. Sin manteca. Sin queso. Café en un termo. Leche en otro. Y arreglátelas. Perfecto para comenzar el día preparado para gastar mucha energía. Los 4 nos dirigimos hacia la Quebrada de San Lorenzo (N. de la R., año 2011: mismo lugar donde asesinaron a las dos turistas francesas) y en el camino pasamos por lo que vendría a ser un barrio privado salteño. Si no me equivoco, el metro cuadrado sin construir estaba $500.- Mucho verde en la quebrada, un arroyito con piedritas. Simpático. Subimos un poquito más. Y más... y más... Había 12 puntos para recorrer y Jime y yo hicimos causa común y nos plantamos en el sexto. Los hombres quisieron convencernos de seguir pero no lo lograron. Quedamos en encontrarnos en la entrada y Jime y yo nos perdimos 3 veces en el camino. Luego quisimos hacer shopping en una linda tiendita de la Quebrada. Los muchachos querían ver un partido de fútbol así que nos abandonaron a nuestra suerte en plena ruta. Me reservo los detalles de la riña nocturna (cuac).
Lunes 8/10: Luego de retirar nuestro carro rentado, pasamos por San Salvador de Jujuy: emmmmm, no es muy lindo. Camino hacia Purmamarca, vía senderos enrulados (léase 'con curvas') Jime y yo a punto de vomitar agradecimos el desayuno pedorro del hotel. Llegamos a Purmamarca, el pueblito bajo el Cerro de los Siete Colores. Pueblo chiquito y muy lindo. En su plaza principal, feria de puestos con pulloveres, todo tipo de textiles, cerámicas, madera, etc. Me re mal copé. La cena fue en una peña con cantantes de folklore con ventanita dental que querían levantarse a unas minusas de Córdoba a quienes les dedicaban sus payadas: "aro, aro, aro, te agasho en el matoshal y te hago cantar", etc.
Martes 9/10: Bordeamos el cerro de los 7 colores por el Camino de los Colorados. Al principio intentamos a pata, pero cuando nos avivamos que se podía recorrer en carro (con aire acondicionado) no lo dudamos ni un instante y los muchachos apoyaron la moción. Pudimos ver enormes formaciones rocosas de coloración naranja, marrón, verdosa, cactus(es) por todos lados, formas y tamaños, con alitas y sin alitas. Verdaderamente el cerro tiene 7 colores. Realmente indescriptible. Parecía el Gran Cañón Colorado.
Por la tarde visitamos Salinas Grandes, que es una zona de... salinas, ejem, grandes... con piletones de... salinas... y luego almorzamos un picnic en el que Bernies se encargó de hacer los sámbuches mientras las chicas mirábamos. Había una casa enorme hecha de... salinas, con mesas, sillas y bancos hechos de... bueno. Nos dio un poco de cosa ver a los artesanos en las salinas cubiertos con sombreros, pasamontañas y lentes de sol, tallando con cuchillos cachos de sal dura con forma de cenicero, llama y otras cositas por el módico precio de $5.- Para llorar.
Miércoles 10/10: Nuestro próximo destino: Tilcara. En el camino visitamos la Posta de Hornillos, un museo que sirvió de Posta para personajes como Manuel Belgrano, Rondeau, Alvear, Lavalle y Güemes entre otros. Vimos sus catres, sus pistolitas, cartitas que se mandaban con un castellano diferente al que usamos hoy día y demás elementos de la época del 1810 y monedas. Llegamos a Tilcara y nuestro Gerente de cabañas nos llevó hacia el lugar. Lo invitamos al auto, que apestó inmediatamente pero de manera soportable. Como quien no quiere la cosa, nos informa que los coyas no se bañan sino que hacen la gran 'baño turco' lavándose las partes cada tanto. Dato importante a tener en cuenta a la hora de subir a un coya a tu auto. Hermosa la cabaña que compartimos las dos parejas. La plaza de Tilcara también estaba atiborrada de muchas cosas lindas para ver y comprar o ver y desear. Pasamos por el Pucará de Tilcara. 'Pucará' en coya quiere decir: fuerte. Es un asentamiento en lo alto de un cerro, a más de 2500 metros sobre el nivel del mar (msnm), donde los coyas construyeron casas de piedra, corrales para sus llamas, un templo y sepulcros donde colocaban a sus muertitos. Muy lindo el mirador. Sacamos muchas fotos. Este lugar lo descubrió un tal Ambrosetti, la calle que está en el barrio de Caballito (!).
Hicimos las compras y los muchachos comenzaron algo así como un Campeonato de Escoba del Quince con Estadísticas que duró el resto del viaje y trajo intercambios de opinión mujeres vs hombres. Cenamos una rica picadita con birritas y todos a la cama.
Jueves 11/11: Jime preparó rico desayuno (hasta con juguito de naranja para los cuatro! Quiero vivir con Jime!) y nos dispusimos a buscar el Pucará de Jueya. Nos perdimos dos veces pero quien perservera, triunfa. Un señor de casi 90 años nos dio indicaciones y luego nos mangueó uno' pesito'. Diego fue subiendo de a poco la montaña y sin darnos cuenta nos miraba feliz y contento desde muy arribita. Con dificultad subimos pero el pucará estaba bastante destruido así que Diego me propuso antes que yo dijera algo: 'disfrutemos del silencio, del ruido del viento'. Faaaa! Contemplation a full!
Más tarde fuimos a la Garganta del Diablo, un camino de cornisa que bordeaba una montaña. Jime y yo a los gritos, puchero, amenaza de 'me bajo acá', 'no quiero seguir', 'esto me da miedo' y demás gallinadas. Al final la Garganta del Diablo tiraba menos agua que mi ducha así que nos fuimos.
Viernes 12/10: Camino a Humahuaca, pasamos por un Reloj de Arena que no funcionaba (o no entendíamos cómo), pueblo de Uquía donde los niñitos se te acercaban y te preguntaban: 'le canto una copla?' ("En el cielo vi tu cara...") y luego el mangazo final de 'no tiene una monedita?' Intentona de hospedarnos con coyas a la manera coya, nos fuimos rajando hacia Iruya, un pueblito en Salta montado sobre la misma montaña. 60 km de camino de ripio a 4000 msnm. Por suerte no nos apunamos.
En la cima, una señora coya parada en la nada. Momento sublime para mí, digno de un cuadro. Los chicos se reían de mi descripción sociológica.
Llegamos a Iruya: todo torcidito construido sobre la montaña. Calles de piedra inclinadas. Vimos a los niños izar la bandera, y trasladarse de un lugar a otro llevando sus propias sillas. Almorzamos en bodegón de pueblo, con olor a fritanga. Visitamos la Iglesia, una especie de velatorio-burdel adornado con tules de colores chillones y llamativos con el agregado de strass... y un Cristo ensangrentado acostado dentro de féretro de vidrio, y flores por doquier cual velorio. Inolvidable.
A la madrugada un perro aúlla. Despierta mi sensible dormir. Trato de ignorarlo pero insiste. Abro la ventana (estoy en lolas), encuentro al sujeto y lo miro a los ojos. Hago eye contact. Y le grito: chhhhh! Perro coya hace caso y no jode más toda la noche.
Por la mañana, alguien abre la puerta del hotel que no cierra bien y hace chirrido. Al principio y entre sueños pensé que el ruido era una pelota. Luego me despierto y entiendo. Me levanto (en bolainas), me pongo mi campera larga y en patas salgo a cerrar la puerta. Al entrar a la habitación, Diego me mira dormido y me ve sacarme la campera y debajo desnuda... habrá pensado que me fui de joda por la noche coya...
Caminando por Iruya nos encontramos con mucho coya con 'ventanita del amor' en su boca. Señora coya escupe cual ganaco con su hija a cuestas. Niños coyas muy lindos y simpáticos pero no tan lindos cuando crecen. También para destacar: en cada asentamiento en medio de la ruta, al menos una casa, siempre hay una iglesia.
Sábado 13/10: Ahora sí visitamos Humahuaca. Vimos el Monumento a los Luchadores por la Independencia, enorme realmente, precedido por varios escalones y mucha escultura. Descubrimos el Cabildo con un reloj cucú-Jesús. Perdidos camino a Coctaca, pedimos instrucciones a señor coya que nos manguea que lo llevemos. Error. No teniendo en cuenta la información sobre las costumbres higiénicas de los coyas, fuimos hospitalarios y nos arrepentimos al segundo. Tarde piaste. El señor coya apestó nuestro auto, con ventanillas cerradas por el aire acondicionado. Diego, que siempre conduce tranquilo, empezó a "pistear como un campeón" con tal de llegar al punto donde el coya se bajaba. Jime me pedía desodorante para echar en el auto. Diego tenía cara de preocupación y nos miraba por el espejo retrovisor. Liberados del coya, abrimos las cuatro puertas. Jime quería vomitar. Hicimos un pacto de no-solidaridad y no levantamos más coyas del camino. (Con mucho respeto al coya, disculpe nuestra finura).
Luego de cenar fideos en la cabaña, los chicos debían lavar los platos. Como la sartén estaba llena de cebollita, tomate, morrón, no se les ocurrió mejor idea que darle la sartén a los perros del lugar para que la lamieran y la dejaran lista para enjuagar. Chanchos!
Domingo 14/10: Ya emprendiendo el viaje de regreso, fuimos de compras por Purmamarca y luego del almuerzo en la Quebrada de San Lorenzo, tomamos la ruta 68 hacia Cafayate, ciudad del vino salteño. Pudimos observar las enormes formaciones rocosas de los Valles Calchaquíes y en particular de la Quebrada de las Conchas. Algunas parecían chocolate en rama, otras con puntas afiladas, otras todas parejitas, otras piedrotas enormes con agujeritos cual queso rico. Nuestra cena de picada incompleta me sacó de quicio y luego de quejarme nos descontaron bebidas, empanadas y precio de la picada. Esssa!! En la factura de la cena pusieron: 'picada incompleta'.
Lunes 15/10: visitamos la bodega Vasija Secreta, con su museo lleno de barriles enormes donde procesaban el vino, máquinas y otras cosas de interés que no me acuerdo. Degustamos vino, vimos las parras de sus 75 hectáreas, y una guía del lugar nos explicaba que algunos creen que el vino tal cosa, 'pero no es así' y también 'los argentinos ya no toman buen vino', mientras hacía un movimiento nervioso tomándose de las manos cual niño cantor de iglesia. Luego de tan adorable visita, rajamos hacia Cachi, un lindo pueblito de Salta. Con Diego visitamos el cementerio ubicado en lo alto de la montaña. Algunos muertos tenían sepultura con cruz, otros sin nada. Había nichos de gente muerta en el año 1800. Sacamos fotos en el mirador, nos sentamos en un banco solos en la plaza y charlamos lindo y nos reencontramos en la soledad. Martes 16/10: volver a casa no parecía fácil ya que Jime y yo estábamos hartas del viaje en auto. Los chicos se fueron a visitar el Pico Nevado con muchas expectativas pero el Pico se encargó de decepcionarlos. Luego de algún que otro puchero, volvimos en auto hacia la ciudad de Salta.
Miércoles 17/10: El viaje ha terminado. El vuelo movidito nos trajo de vuelta a Buenos Aires.
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